jueves, 8 de diciembre de 2016

Conocerme en ti


Me parece que te debo las gracias, no de manera sarcástica ni de burla. Es un “gracias” sincero y sin precio, me hiciste conocerme en ti. Puede que suene sin sentido pero, créeme cuando te digo que fuiste la respuesta a lo que yo nunca me pregunté.

La gente piensa y piensa en salir con una persona y conocerla, saber sus gustos, sus quejas, sus odios, sus dudas, etc. Pero, jamás nos preguntamos si nos conocemos lo suficiente para comenzar a conocer a alguien más. ¿Cómo lo hacemos? ¿Cómo es que nos atrevemos a hacerlo? ¡INCREÍBLE! ¿No lo crees...?

Conocerte tal vez fue suerte, pero fue una chinga, una puta chinga. No lo tomes a mal, esto es un cumplido puedo asegurarte. Las pláticas extensas, la manera de hablarte, las ganas de hacerlo, la forma tan absurda de pensarte, ¡Ja! chistoso cómo funciona esto. Todas esas cosas me hicieron darme cuenta de cómo funcionaban estas cosas de "conocer" a alguien, pero sobre todo me hicieron ¡CONOCERME A MÍ! y déjame decirte... ¡ME CAÍ DE HUEVOS!

Me di cuenta que mis sentimientos jamás son vacíos como yo pensaba, que el platicar de la forma del bote de basura puede ser inmensamente interesante si es que lo hablo contigo, que el significado del universo puede ser el que nosotros queramos. Me di cuenta cuán importante es para mí el mirar a mi familia y decirles que los quiero, que no importa si me enojo o no estoy de acuerdo con ellos, yo siempre los amaré.

Me hiciste ver que para mí es infinitamente más importante una sonrisa que cualquier cosa. Me hiciste darme cuenta que me vale madres si tuve un día de la chingada, porque sabía que al final tú estarías interesada en saber de mí día y yo del tuyo. Compartir las cosas más mínimas, hacen que esas cosas se vuelvan sumamente importante pues las comparto contigo.

Pude saber que me importa un comino lo que la gente haga, porque simplemente no es mi pedo. Caí en cuenta que puedo ser constante, lo que digo lo hago, lo que prometo lo cumplo, lo que te digo es sincero, lo que demuestro lo disfruto. Supe que yo no era una persona amigable, simplemente una persona empática.


Tal vez suena algo tonto, algo patético el haberme conocido a través de ti... Pero, ¡Me vale madres! quiero decirte que me haces crecer, me haces vivir, me hiciste darme cuenta que soy más de lo que pudiera haber pensado antes de conocerte, no sé si te haya pasado lo mismo. La verdad sólo me importa lo que aprendí de mí mismo. Y siempre recordare, cómo aprendí a conocerme en ti.







No hay comentarios:

Publicar un comentario